Víctima

María Alejandra Martínez tampoco pudo elegir a sus padres, como ninguno de nosotros. La vida decidió que ella sería la hija de dos combatientes y que crecería rodeada de armas, camuflados, monte y banderas de Colombia con un mapa blanco y, en su interior, dos fusiles cruzados y las letras “FARC – EP”.

La verdadera paz

Colombia aún no está en paz. Es una pena ir en contravía de la ilusión manifestada en decenas de etiquetas utilizadas en las redes sociales o en discursos políticos, sin duda históricos, pero que no reflejan las realidades conflictivas de nuestro país. Estoy seguro de que no estoy diciendo nada nuevo al afirmar que aún…